Fecundación in Vitro - Microinyección Espermática:
La estimulación del ovario nos permite obtener varios óvulos en un mismo ciclo y es necesaria, ya que las posibilidades de embarazo aumentan de forma proporcional al número de embriones transferidos, puesto que no todos los ovocitos obtenidos llegan a ser embriones aptos para la transferencia.
La extracción de los ovocitos se efectúa mediante una punción transvaginal bajo control ecográfico y bajo sedación.
Una vez obtenidos los ovocitos, se requiere una muestra de semen. Para que se produzca la fecundación existen dos alternativas: la inseminación clásica, colocando juntos los ovocitos con los espermatozoides previamente tratados y seleccionados (llamada FIV convencional); y la microinyección intracitoplásmica de espermatozoides (ICSI), que consiste en la inyección directa de un único espermatozoide en el ovocito. Con esta última, solucionamos prácticamente cualquier tipo de esterilidad de origen masculino que no se solucionan con la FIV convencional.
Los ovocitos fecundados se constatan al día siguiente y desde ese momento los embriones se mantienen en el tipo de cultivo adecuado según su estadío de desarrollo. Habitualmente los embriones permanecen en cultivo un total de dos a tres días. Tras los cuales se procede a la transferencia embrionaria.
Generalmente transferimos 2 o 3 embriones (según estipula la ley 45/2003), pero tanto el momento, como el número de embriones transferidos al útero materno, se decide en función de cada caso particular y de las características de los embriones. La transferencia uterina tiene lugar por vía transcervical, no requiere anestesia y se realiza en el mismo centro.